JAMES TAYLOR QUARTET

James Taylor, uno de los grandes instrumentistas británicos de su generación, ha consolidado su imagen haciendo aullar a su Hammond durante más de 25 años; sus espectáculos han sido siempre famosos por su optimismo y energía. Y no hay indicios de desaceleración. Las vivaces melodías de la banda se inspiran en el estilo funk rare-groove y funk boogaloo de los años 60 y 70 y han llevado a la banda a consolidarse como uno de los grupos más importantes de fusión jazz pop de la historia de la música británica actual.

 

Tras el fin del grupo legendario mod The Prisioners en la década de los 80, y antes de trasladarse a Suecia, James Taylor grabó algunos demos con su hermano David a la guitarra, el bajista de The Prisioners, y un batería conocido. Así nació The James Taylor Quartet. Dicen los ingleses que “de pequeñas bellotas nacen las grandes encinas” y así, pronto vio la luz el primer single de la banda, Blow Up, grabaron el EP Mission Impossible, llenaron conciertos y el gran DJ’s de la BBC John Peel emitió una de sus famosas sesiones del grupo.

 

Si damos un gran salto de 25 años, JTQ se ha convertido en una de las bandas más interesantes y respetadas del Reino Unido. Con numerosos álbumes a sus espaldas, la banda ha seguido fiel a su espíritu. Definir su carrera como prolífica es quedarse corto, con álbumes que tocan géneros tan diversos como jazz, funk, soul, rock, e incluso rap, sin olvidar los álbumes de estudio grabados entre medias. Cada disco es un absoluto “must” para cualquier fan Hammond: la interpretación de James es auténtica e incomparable. En vivo, la banda es explosiva, con un catálogo tan diverso como impresionante, sin igual.

 

La reputación del grupo creció gracias a su reinterpretación de “The Theme of Starsky & Hutch” y les catapultó a la categoría de maestros del jazz-funk-r’n’b; la Spy music de los 60s, la psicodelia y el jazz libre añaden connotaciones al sonido característico de la banda. Tras tocar el órgano Hammond B3 en la banda mod británica The Prisioners, James Taylor formó su propio cuarteto, y comenzó a tocar música similar a la rare-groove jazz-funk, entonces de moda en Londres. A principios de los 90, este movimiento generó el Acid Jazz y JTQ se encontró a la vanguardia de una escena vibrante y joven. El primer single, Blow-Up, fue lanzado por el sello Re Elect The President, precursor del Acid Jazz. El álbum debut de la banda, Mission Impossible, que fue lanzado un año después, consiste en su mayor parte en covers de temas de los 60s de películas como Alfie, Mrs. Robinson y Goldfinger. A principios de los 90, el single Love The Life alcanzó el Top 40 y su álbum Supernatural Feeling se instaló en el Top 30 de las listas del Reino Unido. Después de varios lanzamientos con Polydor y Big Life Records, JTQ volvió al Acid Jazz en In The Hand of The Inevitable, que sigue siendo el álbum más vendido del sello hasta la fecha.

 

En 1997, James tuvo la oportunidad de cumplir su sueño cuando se le pidió grabar el tema principal de Austin Powers: International Man of Mystery, la parodia de espías protagonizada por Mike Myers y Elizabeth Hurley. El álbum Whole Lotta de JTQ fue nominado para un premio MOBO en 1998 y al año siguiente James apareció en el disco de duetos de Tom Jones, Reload. El talento musical de James ha sido admirado por otros muchos artistas: The Wonderstuff, Manic Street Preachers, The Pogues y U2 han incluido a James y su inconfundible sonido Hammond en sus álbumes.

 

“James Taylor es el mejor intérprete de Hammond de este lado del Atlántico”

Craig Charles BBC6 FUNK AND SOUL SHOW

“James Taylor… uno de de los grandes teclistas Hammond de todos los tiempos”

Nicky Wire, de Manic Street Preachers, NME

“Impresionante demostración de virtuosismo”

Andrew Mueller, Uncut

“Vital, divertido y humilde”

Andy Robson, Jazzwise

“El órgano de Taylor primero quema los oídos y luego va directo a los pies”

Garry Booth, BBC Music Magazine

“Taylor es uno de nuestros mejores organistas de jazz … Un músico que ha forjado su propio camino … Su forma de tocar es ágil y fresca…”

David Lands, Jazz Journal